Domingo 33º Tiempo Ordinario (15 noviembre 2015, S.Alberto)

De Corazón a corazón: Dan 12,1-3 “Serán salvados aquellos que se hallen escritos en el libro”); Heb 10,11-14.18 (Cristo “por una ofrenda única ha hecho perfectos para siempre a aquellos que santifica”); Mc 13,24-32 (“Se verá venir el Hijo del hombre entre las nubes con gran poder y majestad”)

Contemplación, vivencia, misión: La venida de Jesús es “inminente”: está a la puerta y llama. Esta venida de todos los días prepara la venida definitiva del final de los tiempos. Nos examina de amor. En la pasión le llamaron blasfemo por atribuirse el texto de Daniel (“el Hijo del hombre entre las nubes”). En este mundo, a veces no hay lugar para su Señor. Jesucristo es juez y también médico, hermano, esposo… Y como “Sacerdote” y Buen Pastor, da la vida en oblación por todos. “El amor, lleno de pequeños gestos de cuidado mutuo, es también civil y político, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor” (Laudato si’, n.231). Pero este amor no está de moda.

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Dejarse juzgar por el amor es exigente y también consolador. La “Madre de la Esperanza”, Madre de Jesús “nuestra Esperanza”, comparte con nosotros nuestro caminar de peregrinos.

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