Lunes semana 33ª Tiempo Ordinario (16 noviembre 2015)

De Corazón a corazón: 1Mac 1,10-16.43-45.57-60.65-67 (Persecución en tiempo del rey Antíoco); Lc 18,35-43 (Curación del ciego: "¡Señor, que vea! Jesús le dijo: Ve. Tu fe te ha salvado")

Contemplación, vivencia, misión: Jesús pasa, caminando y haciéndose nuestro compañero de viaje y nuestro “camino”. El ciego se dejó conquistar por esta cercanía y reconoció su propia oscuridad y debilidad. Jesús, que ya lo llevaba en el corazón, lo cura de su ceguera, para que lo pueda seguir por el verdadero camino de dar gloria a Dios conviviendo con los hermanos. Los procesos históricos purifican el caminar, nos hacen descubrir nuestra ceguera para poder encontrar a Cristo que da sentido a la historia personal y comunitaria. Cuando somos “peregrinos de la Verdad”, entonces somos “peregrinos de la paz”. “Esto incluye el cultivo de una identidad común, de una historia que se conserva y se transmite” (Laudato si’, n.232)

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: La Iglesia es siempre peregrina, humilde y pobre. En este peregrinar, María la precede y acompaña para poder descubrir la cercanía de Cristo centro de la historia.

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