Jueves semana 33ª Tiempo Ordinario (19 noviembre 2015)

De Corazón a corazón: 1Mac 2,15-29 (Matatías y sus hijos se rebelan ante el tirano: “No obedeceremos las órdenes del rey para desviarnos de nuestro culto”); Lc 19,41-44 (Jesús llora ante Jerusalén: “No has conocido el tiempo de tu visita”).

Contemplación, vivencia, misión: Jesús llora ante Jerusalén. Otras veces se conmueve, siente compasión y le duelen las ingratitudes. Ahora va muy en serio. Nos lleva a todos en su corazón, como a Lázaro y a sus hermanas. La ley está en el centro del corazón, como en Matatías. Pero para Jesús la ley es el encargo del Padre, de “buscar y salvar lo que estaba perdido”. Dios Amor no deja de amar a su pueblo, a toda la humanidad. “Los Sacramentos son un modo privilegiado de cómo la naturaleza es asumida por Dios y se convierte en mediación de la vida sobrenatural” (Laudato si’, n.235)

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Cuando María “dio a luz a su hijo y lo puso en el pesebre” (Lc 2,7), alguna vez vería las lágrimas del recién nacido. Jesús (con María) sigue corriendo nuestra misma Suerte.

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