Lunes semana 34ª Tiempo Ordinario (23 noviembre 2015)

De Corazón a corazón: Dan 1,1-6.8-20 (Algunos jóvenes con Daniel se mantienen fieles en la corte de Nabucodonosor); Lc 21,1-4 (“Esta viuda pobre ha echado más que nadie… todo cuanto tenía para vivir”)

Contemplación, vivencia, misión: A veces podemos descubrir un mundo al revés del que vemos ordinariamente: los pobres dan todo, se dan a sí mismos, han aprendido la libertad como verdad de la donación gozosa. Pero los poderes de este mundo siguen prevaleciendo: guerras, envidias, imposición, ambiciones, riquezas, manipulación de las masas… La última palabra sólo la tiene el Amor, que es también belleza y verdad definitiva. “La belleza en Oriente es uno de los nombres con que más frecuentemente se suele expresar la divina armonía y el modelo de la humanidad transfigurada” (Laudato si’, n.235).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Ella dio siempre “todo cuanto tenía”, porque toda su existencia pertenecía sólo a Jesús y a nosotros en él. Es el significado de su “virginidad” y, por tanto, de su perfecta maternidad, Madre de Dios y Madre nuestra.

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