Sábado semana 1ª Adviento (5 diciembre 2015)

De Corazón a corazón: Is 30,19-21.23-26 ("El Señor venda la herida de su pueblo"); Mt 9,35-10,1.6-8 ("Jesús recorría todas las ciudades enseñando… sanando… Sintió compasión… La mies es mucha")

Contemplación, vivencia, misión: Jesús se acerca, convive, comparte, acompaña, se compadece y salva. Quien se siente "tocado" por él, se contagia de su mismo amor y compasión. El horizonte se abre más allá de las fronteras de la fe: son muchos los que no le conocen. La vida es más hermosa si se abre a su llamada y se consagra a hacer que todos le conozcan y le amen. “Dios de amor, muéstranos nuestro lugar en este mundo como instrumentos de tu cariño por todos los seres de esta tierra, porque ninguno de ellos está olvidado ante ti” (Laudato si’, oración final).
*Hacia la Navidad con la Madre de Jesús: Las promesas mesiánicas de Isaías resonaron en el Corazón de María. Ella llevó a Jesús en su seno durante nueve meses de gestación virginal, recibiéndole también en su corazón contemplativo y generoso. La “compasión” de Jesús comenzó ya en el seno de María, junto al corazón de su madre.

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