NAVIDAD DE NUESTRO SEÑOR (25 diciembre 2015)

De Corazón a corazón: (Noche) Is 9,1-6 (“una luz grande”); 1 Tt 2,11-14 (“para todos los hombres”) Lc 2,1-14 (“(María… lo envolvió en pañales”) / (Aurora) Is 62,11-12 (“tu salvación”); 1 Tt 3,4-7 (“se manifestó la bondad de Dios”); Lc 2,15-20 (“los pastores”) / (Día) Is 52,7-10 (“anuncia la paz”); Heb 1,1-6 (“Dios os ha hablado por su Hijo”); Jn 1,1-18 (“el Verbo se hizo carne”).

Contemplación, vivencia, misión: La luz de Dios nace y se manifiesta en medio de la pobreza, del sacrificio y de la humildad. La lógica del amor es así, para expresar la característica peculiar del amor de Dios: darse a sí mismo y asumir nuestra historia insertándose en ella como uno de nosotros. La historia se construye y se cambia amando. Bastaría un “sí” de donación. Es el itinerario para construir la paz. Cristo, el “Verbo Encarnado”, es la Palabra del Padre, insertado por el amor del Espíritu Santo en nuestra historia. "La Palabra eterna se ha hecho pequeña, tan pequeña como para estar en un pesebre” (Benedicto XVI, Verbum Domini 12).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura. Ella es la esclavita del Padre que se estremece en la alabanza” (Papa Francisco, Evangelii Gaudium, n.286). (Ver textos ampliados para cada celebración en: Año Litúrgico, Navidad).

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