Martes 29 diciembre en la octava de Navidad (Sto Tomás Becket)

De Corazón a corazón: 1Jn 2,3-11 ("Quien guarda su Palabra, el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud… debe vivir como vivió él"); Lc 2,22-37 ("Llevaron a Jesús a Jerusalén para ofrecerlo al Señor")

Contemplación, vivencia, misión: Después del nacimiento de Jesús, sus padres vivían pendientes de él, perteneciendo totalmente a su proyecto de salvación, como piezas hermosas y libres de un mismo mosaico policromado. Cada uno es irrepetible: Jesús el Hijo de Dios, María la llena de gracia, José el “justo” y, con ellos, cada uno de nosotros… La misión de cada uno se desarrolla en las circunstancias concretas y sencillas de la convivencia. El resultado es una “oferta” de amor a Dios, realizada en “comunión” familiar. Lo que cuenta es la verdad de la donación.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del Salve Regina, para que nunca se canse de volver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús” (Misericordiae Vultus, n.24). La Iglesia, orando con ella, aprende de ella a ser madre de misericordia.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.