NAVIDAD, en los escritos de San Juan de Ávila

¡Quién os viera hoy madre y virgen, tan virgen como las vírgenes y tan madre como las madres! … Y si queréis ver alguna hermosura en la tierra, suplicad a nuestro Señor que os dé ojos de consideración, para ver una doncella hoy en el portal de Belén con un Doncel en sus brazos. No hay cosa más hermosa … (Sermón 4)

¿Y quién puede oír que la Sacratísima Virgen tiene en sus brazos a Jesucristo, que no se regocije? Fue hecho gozo no solamente para la Virgen, sino para todos los que lo oyeren (Sermón 4)

Ya hoy es día de mostrar Dios su misericordia. Esta señal os doy para que no perdáis de vista al Mesías: «infante envuelto en pañales, puesto en un pesebre»… Es hoy día de las misericordias de Dios y que rebosa de alegría y de confianza para los pecadores (Sermón 4)

Convido a los errados, a los desmayados y grandes pecadores, que vamos al pesebre a ver llorar al Niño … De ternura y de amor de su corazón llora el Niño (Sermón 4)

Comencemos vida nueva, pues el Niño la comienza. Salir del vientre de vuestra Madre a correr la carrera así como gigante (cf. Sal 18,6). Vais por humildad, por pobreza. A la corte vais por mis negocios. Quiérome ir con vos … ¿Que trabajéis vos por mí y descanse yo? Yo seré vuestro compañero. Con vos me quiero ir, pues que vais por mis negocios … ¡Enhorabuena se ponga el Hijo de Dios en el pesebre para mi remedio y para enseñar el amor que nos tiene! (Sermón 4)

¿Queréis ver la cosa más linda de las lindas? Ved una doncella en el portal de Belén con un doncel en los brazos, dándole a mamar … No hay cosa más hermosa de ver. Rogad a la Virgen que os dé ojos para saberla mirar. Cuando yo veo a una imagen con un Niño en los brazos, pienso que he visto todas las cosas (Sermón 4)

¡Enhorabuena venga tal día, en el cual el Padre Eterno nos da a su Hijo, y su santa Madre también, y el Niño lo ha por bien! ¿Qué resta sino que, echando yo de mí los pecados, reciba yo a este Niño y lo ose llamar de aquí adelante con gran regocijo: Niño mío y Dios mío? … Quien le ama, fácilmente cumple lo demás (Sermón 4)

No hay cosa que más lastime mi alma como ver que ya ha nacido Dios y que ya ha llorado, y derramado su sangre, y sufrido la muerte con la cruz, y que no haya quien se aproveche de ello (Sermón 5/1)

Para hallar a Cristo, buscad al enfermo, y al pobre, y al olvidado del mundo. Temo que por falta de esta estrella no buscan muchos a Cristo (Sermón 5/1)

Pues nosotros, que hemos hallado al Niño, ¿qué le daremos? ¿Hemos de parecer delante de él sin dones? No hay ninguno que no tenga que ofrecer, pues a sí mismo se puede todo quemar en holocausto (Sermón 5/1)

Esta fiesta, hermano, de nacer Dios y hacerse chiquito por amor de los hombres, por vos se hace … Andá, id allá, daos prisa, acorred al Salvador a ser salvos (Sermón 5/2)

No hay cosa que más me desmaye ni que más me haga caer la faz de vergüenza que ver el amor con que me buscaste y el descuido con que yo te busco … Dos alforjas has de llevar para buscar a Dios, que son confianza y perseverancia (ibídem)

Ábrele el corazón, y abrirásle el tesoro con que más se huelga. Ya abrió Dios sus entrañas y corazón … Más vale delante de Dios tantico corazón que tanto de ofrenda sin corazón … Conoce tu miseria y llégate al portalico a demandar limosna. Si no hay oro, ofrece oración. El que no ora tiene su casa hedionda … Aquel ama a Dios verdaderamente que no guarda nada de sí mismo para sí (Sermón 5/2)

 

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