Miércoles 30 diciembre en la octava de Navidad

De Corazón a corazón: 1Jn 2,12-17 ("Conocéis al que es desde el principio… Quien cumple la voluntad de Dios, permanece para siempre"); Lc 2,36-40 (El Niño presentado en el templo: "Ana… alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén")

Contemplación, vivencia, misión: Dios Amor, infinito y omnipotente, se ha hecho pequeño y silencioso. Nuestro barro quebradizo es ya suyo y lo va a transformar en una obra de arte viviente en su misma vida. Su omnipotencia amorosa realiza con ternura este milagro. Hay que dejarse sorprender por el Niño Dios y gastar la vida para que todos le dejen nacer en su vida personal, familiar y social. La paz se construye amando.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: La Virgen "nos lo dio Niño, puesto en un pesebre, manso y humilde, para que ninguno que quisiera ser remediado, tema de llegarse a Él" (S. Juan de Ávila, Sermón 68). Es la figura de una Iglesia sin rebajas y sin fronteras, con corazón de madre de misericordia como el de María.

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