Lunes Tiempo de Navidad o Epifanía (4 enero 2016)

De Corazón a corazón: (Antes de Epifania: 1Jn 3,7-10; Jn 1,35-42. Después: 1Jn 3,22-4,6; Mt 4,12-17.23-25)1Jn 3,7-10 (“El que ha nacido de Dios no peca, porque la semilla de Dios permanece en él”); Jn 1,35-42 (“¿Dónde vives?… Venid y lo veréis… Permanecieron con él”)

Contemplación, vivencia, misión: El verdadero encuentro con Cristo ya no se puede olvidar jamás. Se le encuentra cuando no se tienen prisas en el corazón y cuando se vive la propia realidad como servicio de donación. Propiamente es el mismo Cristo quien se hace encontradizo, escondido en la realidad cotidiana. Ya no se puede prescindir de él ni se puede dudar de su amor. Tempestades las habrá siempre, también sin lógica ni sentido aparente. Pero sentiremos la mano de Cristo presente que nos aprieta la nuestra, si escuchamos su palabra y le acompañamos en la Eucaristía.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Estamos invitados a imitar a "los pastores, que fueron aprisa y vieron al Hijo de Dios, y lo trajeron metido espiritualmente en sus entrañas" (S. Juan de Ávila, Sermón 55). La mirada y el corazón de María les contagió (y contagia a la Iglesia) de amor a Cristo.

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