Jueves 7 enero 2016 después de Epifanía

De Corazón a corazón: 1Jn 3,22-4,6; Mt 4,12-17.23-25 (vel: 1Jn 4,19-5,4; Lc 4,14-22). “Este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó” (1In 3,23). “El Reino de los cielos ya ha llegado” (Mt 4,17)

Contemplación, vivencia, misión: El amor es la clave para discernir la verdad. Quien ama a los hermanos, ve a Dios en todas las cosas y acontecimientos. La luz de Jesús va entrando y despeja todas sombras y dificultades. Cuando parece que llegar la oscuridad, como cuando prendieron al Precursor, entonces se deja entender más la luz. La persecución y las propagandas antirreligiosas producen el efecto contrario a modo de “bumerang”, porque entonces crece la inquietud del corazón como señal de que Dios existe y que nos ama, por encima de las borrascas.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María concibió al Verbo por obra del Espíritu Santo. El mismo Espíritu Santo ha sembrado las semillas del Verbo en toda cultura y en todos los corazones; ahora necesita el corazón de la Iglesia para llevar esas semillas a su madurez en el encuentro vivencial con Cristo.

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