Martes primera semana tiempo ordinario (12 enero 2016)

De Corazón a corazón: 1Sam 1,9-20 (oración de Ana); Mc 1,21-28 (“Les enseñaba como quien tiene autoridad”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús es el único “personaje” de la historia que ha hecho tales afirmaciones: “Yo soy… luz, puerta, camino, verdad, vida, pan de vida”… Sólo él da sentido a la vida y a la historia humana. Con él, todos los problemas se relativizan y se convierten en ocasiones de caminar con más acierto y decisión. La fe y la oración sostuvieron a Ana, madre de Samuel, cuando era humillada y tenida por borracha. La Encarnación del Verbo y toda la vida de Jesús son una manifestación de su realidad de hermano y esposo (que comparte nuestra suerte, “consorte”). Sólo él puede manifestar a Dios tal como es (cfr. Jn 1,18). Jesús puede hablar “con autoridad”, como quien vive nuestra historia desde dentro, como Esposo de la “nueva Alianza”, como consorte de todos y de cada uno.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María quedó invitada a meditar las palabras de Jesús en Caná: “Todavía no ha llegado mi hora” (Jn 2,4). Como Madre atenta, captó la intención misericordiosa de Jesús. La Iglesia, también madre de misericordia, está llamada a vivir en sintonía con misericordia del Señor.

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