Viernes primera semana tiempo ordinario (15 enero 2016)

De Corazón a corazón: 1Sam 8,4-7.10-22 (El pueblo pide un rey a Samuel); Mc 2,1-12 (Jesús “les anunciaba la palabra… Le trajeron un paralítico… Hijo, tus pecados te son perdonados”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús acompaña a cada persona humana, compartiendo con ella su misma historia: trabajo, familia, salud, preocupaciones, vida privada y cargando con sus pecados. No estamos nunca solos. La vida tiene sentido en él. Sólo Dios hecho hombre puede hacer así, sin herir la libertad humana. En la práctica religiosa nos hemos fabricado muchos ídolos y preferencias, al margen del proyecto de Dios. Pocos se dejan sorprender por él. El corazón se siente realizado cuando se abre generosamente al amor, también para perdonar.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María pronunció muchas veces el nombre de “Jesús” (Salvador) y vio este nombre “escrito en la cruz”, cuando el Señor le dijo: “He aquí a tu hijo” (Jn 19,20.26). Es un encargo unido al perdón (“perdónalos, Padre”). La maternidad de María y de la Iglesia es de misericordia.

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