Lunes segunda semana tiempo ordinario (18 enero 2016)

De Corazón a corazón: 1Sam 15,16-23 (Saúl reprendido por Samuel: “La obediencia es mejor que el sacrificio”); Mc 2,18-22 (“Vendrán días en que les quiten al esposo, y entonces ayunarán… el vino nuevo se echa en odres nuevos”)

Contemplación, vivencia, misión: “Esposo” equivale a “consorte”, que convive y comparte la misma vida. Así es Jesús, el “Emmanuel”, Dios con nosotros. Cuando ante una catástrofe nos preguntamos “¿dónde está Dios?”, la única respuesta es: “te acompaño”. En el fondo está la cruz, donde también el Padre dice: “Es mi Hijo amado”. Otro modo de vivir la religión, es trampa y cartón, como hacía Saúl, que no quiso “obedecer”, es decir, escuchar la voz del Dios de la Alianza de amor.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “Nadie ha experimentado, como la Madre del Crucificado, el misterio de la cruz, el pasmoso encuen­tro de la trascendente justicia divina con el amor: el ‘beso’ dado por la misericordia a la justicia” (Dives in Misericordia, n.9). Cuando la Iglesia ama de verdad, saber armonizar justicia y misericordia.

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