Martes semana tercera tiempo ordinario (26 enero, Stos Timoteo y Tito)

De Corazón a corazón: 2Tm 1,1-8 ("Pablo, apóstol de Cristo Jesús… a Timoteo hijo querido"); Tit 1,1-5 (…"a Tito, verdadero hijo según la fe"); Lc 10,1-9 (Jesús "los envió de dos en dos… a donde él había de ir")

Contemplación, vivencia, misión: San Pablo preparó a sus discípulos para configurarse con Cristo y gastar la vida ofreciéndose con él, partícipes de la misma oblación de Cristo y de su misma misión. En la Iglesia ("familia" de Jesús), caminamos codo a codo, con Jesús "en medio". Nadie se santifica solo ni evangeliza solo. La vocación cristiana es una llamada personal y comunitaria a la santidad y a la misión.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: "En íntima unión con Cristo, María, la Virgen Madre, ha sido la criatura que más ha vivido la plena verdad de la vocación, porque nadie como Ella ha respondido con un amor tan grande al amor inmenso de Dios" (Juan Pablo II, PDV 35). Hay vocaciones cuando la comunidad eclesial camina con el amor misericordioso de María.

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