Sábado semana tercera tiempo ordinario (30 enero 2016)

De Corazón a corazón: 2Sam 12,1-7.10-17 ("Tú eres este hombre… He pecado contra el Señor… El Señor ha perdonado tu pecado"); Mc 4,35-41 ("Pasad a la otra orilla… ¿no tenéis fe?")

Contemplación, vivencia, misión: Jesús es siempre sorprendente. Invita a ir “más allá”, “a la otra orilla”, y luego él parece “inhibirse” de los problemas que se originan, como si no fueran también suyos. Ahí está la prueba de nuestra fe, de nuestra esperanza y de nuestro amor. “Dormido” u oculto bajo signos pobres de Iglesia, es lo mismo. Pero lo importante es su presencia de amigo, hermano, esposo (“consorte”). Jesús está siempre insertado en nuestra circunstancia histórica y vivencial, aunque a nosotros nos parezca lejano y tal vez ausente. Su caminar es siempre hacia “otra orilla”, más allá de las fronteras de nuestras preferencias y de nuestra lógica.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Su "nueva maternidad según el Espíritu" (RMa 21), proclamada por Jesús (Jn 19,26), convertía su corazón materno y misericordioso en la memoria contemplativa de la Iglesia: "He aquí a tu Madre" (Jn 19,27).

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