Miércoles semana cuarta tiempo ordinario (3 febrero 2016)

De Corazón a corazón: 2Sam 24,2.9-17 (David, castigado por haber hecho el censo del pueblo, pide perdón); Mc 6,1-6 (En Nazaret: “¿No es éste el carpintero, el hijo de María?… Se escandalizaban de él… Recorría los pueblos enseñando”)

Contemplación, vivencia, misión: El mejor privilegio durante la presente vida consiste en ser tratados como trataron a Jesús. El Padre nos ama así en Él, como hijos en el Hijo. Esta realidad histórica y salvífica carece de lógica humana, pero está en el contexto de compartir la misma suerte de Cristo, a modo de una “vida escondida” con él (cfr. Col 3,3), como fue la vida de María y José. Nazaret nunca estará de moda, como tampoco lo estará el camino hacia el Calvario y la resurrección.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María tiene el encargo de llevarnos maternalmente de la mano y escondidos en su corazón materno. Nos trata como a Jesús. “María es Madre de Dios, es Madre de Dios que perdona, que ofrece el perdón, y por eso podemos decir que es Madre del perdón” (Papa Francisco, 1.1.16 SMªM)

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