Martes semana quinta tiempo ordinario (9 febrero 2016)

De Corazón a corazón: 1Re 8,22-23.27-30 (Escucha la oración de tu siervo… escucha y perdona"); Mc 7,1-13 (“Su corazón está lejos de mí”)

Contemplación, vivencia, misión: Es lo peor que nos puede pasar: hacer decir a la Palabra de Dios nuestras preferencias. Cuando uno se busca a sí mismo, entonces no busca a Dios con todo el corazón. Las consecuencias pueden ser fatales, como el final de la vida de Salomón. La oración humilde alcanza el perdón. Cuando sobreponemos nuestras preferencias a los planes de Dios, se tergiversa el orden de las cosas. La mejor oración consiste en confiar filialmente al corazón de Dios nuestras necesidades.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María, ante la Palabra de Dios, “se admiraba”, “escuchaba”, “meditaba”, para decir que “sí” con todo el corazón. “La Puerta Santa que hemos abierto es de hecho una puerta de la Misericordia. Quien atraviesa ese umbral está llamado a sumergirse en el amor misericordioso del Padre, con plena confianza y sin miedo alguno; y puede recomenzar desde esta Basílica con la certeza –¡con la certeza!– de que tendrá a su lado la compañía de María” (Papa Francisco, 1.1.16 SMªM)

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