Martes semana primera de Cuaresma (16 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Is 55,10-11 ("Mi palabra no tornará a mí vacía"); Mt 6,7-15 ("Ya sabe vuestro Padre lo que necesitáis… Orad así: Padre nuestro"…)

Contemplación, vivencia, misión: La "Palabra" personal de Dios es el mismo Jesús, que quiere vivir en nuestro corazón, para orar y para amar desde nosotros al Padre y a los hermanos. La santificación es un don suyo, como efecto de habernos "bautizado" ("esponjado", "injertado") en él. Si le dejamos orar en nosotros (diciendo con él: "Padre nuestro"), vivirá y amará en nosotros. Su actitud filial en nosotros es itinerario de santificación: humildad, confianza, entrega. "En la oración encontramos tiempo para Dios" (Benedicto XVI, Cuaresma 2011).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El "Magníficat" de María, cuando llevaba a Jesús en su seno, es ahora nuestra oración de actitud filial: humildad ("sierva"), confianza ("misericordia"), entrega ("engrandece mi alma al Señor"). “Después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, canta proféticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido” (Mensaje Cuaresma 2016). Así se sigue moldeando el corazón misericordioso de la Iglesia.

Los comentarios están cerrados.