Viernes semana primera de Cuaresma (19 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Ez 18,21-28 ("No me complazco en que muera… sino que se convierta y viva"); Mt 5,20-26 ("Ve primero a reconciliarte con el hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda")

Contemplación, vivencia, misión: La lógica de Dios Amor es siempre de misericordia y de perdón. Nos ha creado y nos sostiene para "vivir" una vida plena en Él. El "precio" para conseguir este objetivo es la oferta libre y total de Jesús desde el seno de María hasta la cruz. Quien no se une a esta donación de Jesús, pierde la verdadera vida que es el amor de donación. La oración y el sacrificio valen si están sostenidos por el amor. “El perdón nos abre a la alegría y a la serenidad porque libera el alma de los pensamientos de muerte, mientras el rencor y la venganza perturban la mente y desgarran el corazón quitándole el reposo y la paz” (Papa Francisco, 1.1.16, SMªM)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Cuando María, con José, "ofrecieron" al niño Jesús en el templo (cfr. Lc 2,22), ella tenía su corazón unificado por el servicio de caridad a su prima Isabel, por la atención a los pastores y por la convivencia con San José. El corazón de la Iglesia es misericordioso cuando se ha unificado en el amor, también sirviendo y perdonando.

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