Sábado semana primera de Cuaresma (20 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Deut 26,16-19 (“Tu Dios te manda hoy cumplir estos preceptos… de corazón”); Mt 5,43-48 (“Amad… sed perfectos como vuestro Padre celestial”)

Contemplación, vivencia, misión: La vida es hermosa cuando se hace donación imitando el amor de Dios que nos da “sus” creaturas como preparación para una donación de Él mismo. Sólo Dios es Amor y el amor viene de él. La vida cristiana se desarrolla amando como Jesús. Todo puede convertirse en donación, porque todo es don del amor de Dios. Sólo quien ha dado la ley del amor (“amarás”: Deut 6,5) puede explicar la verdadera interpretación sobre el amor. Quien ha dicho “Yo soy el que soy” (Ex 3,14), puede decir también: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6). La perfección consiste en amar al estilo de Dios, ser “misericordiosos” como él (cfr. Lc 6,36). “La fuerza del perdón es el auténtico antídoto contra la tristeza provocada por el rencor y la venganz” (Papa Francisco, 1.1.16, SMªM).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Son “bienaventurados” quienes, por escuchar la Palabra de Dios en el corazón, como María, se dejan modelar por el amor. “La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal” (Mensaje Cuaresma 2016).

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