Viernes semana segunda Cuaresma (26 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Gén 37,3-28 (Historia de José); Mt 21,33-46 (“A mi hijo lo respetarán… Lo echaron fuera de la viña y lo mataron”)

Contemplación, vivencia, misión: Las figuras emblemáticas del sufrimiento humano en la historia salvífica (Abel, José, Profetas, los Inocentes…) recobran su verdadero sentido a la luz de Cristo. La agonía de Cristo continúa en la humanidad sufriente. La humanidad entera (simbolizada por Israel y la Iglesia) sigue siendo la viña amada. “Crucificamos” al Hijo cuando no tenemos tiempo según nuestra escala de valores equivocada y cuando campean nuestras preferencias al margen de los planes salvíficos de Dios Amor, Padre de todos. “En el pobre, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga… para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado»” (MV n.15 y Mensaje Cuaresma 2016).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María experimentó este rechazo cuando en Nazaret quisieron despeñar a Jesús (cfr. Lc 4,29). Cuando la Iglesia predica el evangelio de verdad, corre la misma suerte de Jesús, nacido de María.

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