Miércoles semana tercera de Cuaresma (2 marzo 2016)

De Corazón a corazón: Deut 4,1.5-9 (“Escucha, Israel… esta ley que yo os expongo hoy”); Mt 5,17-19 (“No he venido a abolir la ley, sino a dar su cumplimiento”)

Contemplación, vivencia, misión: La "ley" era para Jesús la expresión de la voluntad amorosa de Dios para su Pueblo y para toda la humanidad. Dios tiene sed del hombre, invitándole a entrar en la verdadera libertad del amor. Jesús, que es la Palabra personal y definitiva del Padre, pronunciada en el amor del Espíritu Santo, "encarna" toda la ley en su propio ser y la lleva al cumplimiento más perfecto. Nosotros, al "escuchar" a Jesús, nos insertamos en él y nos hacemos, con él, respuesta personal y comunitaria a Dios. “Aquí estamos frente a un auténtico drama de amor… Este drama de amor alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ilimitada misericordia hasta tal punto que hace de él la «Misericordia encarnada»” (Mensaje cuaresma, cita Misericordiae vultus, 8).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María estaba siempre a la "escucha" de la "Palabra". Su vida consistía en acoger y responder a la "Palabra" hecha carne en su seno y nacida para salir al encuentro de todo ser humano. Esta realidad materna de María se prolonga en la Iglesia.

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