Jueves semana quinta de Cuaresma (17 marzo 2016, S.Patricio)

De Corazón a corazón: Gen 17,3-9 (Dios a Abraham: “Mi alianza contigo.. Te he constituido padre de una muchedumbre de pueblos”); Jn 8,51-59 (“Antes de que Abraham existiera, yo soy”)

Contemplación, vivencia, misión: Toda la historia humana está cuajada de promesas y bendiciones: Adán y Eva, Noé, Abraham, Moisés, David… En todos los pueblos hay huellas de estas promesas. Jesús, Hijo de Dios hecho hombre, asume está realidad y la lleva a cumplimiento para bien de todos los pueblos: “Yo soy”. Todo se puede purificar en la cruz de quien muere amando y perdonando. “La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia y quiere responder a él con todas sus fuerzas” (Evangelii Gaudium, n.188).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El himno de fe y agradecimiento de María, su “Magníficat”, canta el cumplimiento de la promesa y “misericordia hecha a Abraham y a su descendencia” (Lc 1,54-55). Por la fe, la Iglesia queda insertada en esta descendencia para participarla con toda la humanidad.

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