Viernes Santo (25 marzo 2016)

De Corazón a corazón: Is 52,13-15.53,1-12 (“Mi Siervo será exaltado… Justificará a muchos y cargará sobre sí las faltas de ellos”); Heb 4,14-16; 5,7-9 (Jesús… Sumo Sacerdote que penetró el cielo… Por medio de sus propios sufrimientos… llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen”); Jn 18,1-40;19,1-42 (pasión)

Contemplación, vivencia, misión: “Me amó” (Gal 2,20), “nos amó” (Efes 5,2), “amó a la Iglesia” (Efes 5,25), dándose a sí mismo como Sacerdote y Víctima, Buen Pastor, Amigo único y de todas las horas. Su entrega fue total y dolorosa, asumiendo nuestra historia manchada en la suya inmaculada, para hacernos partícipes de su misma vida divina, pura y santa.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “En la cruz, cuando Cristo sufría en su carne el dramático encuentro entre el pecado del mundo y la misericordia divina, pudo ver a sus pies la consoladora presencia de la Madre y del amigo … Jesús le dijo a María: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego le dijo al amigo amado: «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19,26-27) … Jesús nos dejaba a su madre como madre nuestra” (Evangelii Gaudium, n.285).

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