Viernes de Pascua (1 abril 2016)

De Corazón a corazón: Hech 4,1-12 (“No hay otro nombre -Jesús- por el que debamos salvarnos”); Jn 21,1-14 (“Es el Señor… Venid y comed”)

Contemplación, vivencia, misión: La “salvación” es el mismo “Jesús” en persona. Todas las “semillas” salvíficas que Dios ya ha sembrado en corazones y culturas, son “preparación evangélica”, que necesita recibir una nueva gracia para dar el salto a la fe. Pero a Él nada ni nadie le puede suplir como único “Salvador del mundo” (Jn 4,42). Se ha hecho “pan de vida” para todos. A Jesús se le descubre amando siendo pan partido para los hermanos.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: La Palabra que, ante la mirada de su Madre, “enmudeció” en la cruz, es ahora “pan de vida”. Ahora, presente en la Iglesia, todavía conserva “el sabor de la Virgen Madre” (San Juan de Ávila).

Los comentarios están cerrados.