Miércoles segunda semana de Pascua (6 abril 2016)

De Corazón a corazón: Hech 5,17-26 (“Id y decid al pueblo todo lo referente a esta nueva vida”); Jn 3,16-21 (“Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único”)

Contemplación, vivencia, misión: Quien se ha dejado conquistar por Cristo, ya no puede prescindir de él. En Jesús, desde la Encarnación hasta la cruz, todo es epifanía personal de Dios Amor. Con esta perspectiva, la creación y la historia se insertan en un designio de amor. Es la “nueva vida”. Dios se nos da él mismo en sus dones. Las expresiones pasan, como las flores que se marchitan. La Palabra amorosa de Dios (que es Jesús) ya no pasa.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Este “misterio” de amor misericordioso descubre sus secretos sólo a una Iglesia que se identifique con el “sí” generoso de María. “Tú, Señor Dios mío, extendiste primero por mí tus manos en la cruz, para que yo extendiera las manos a hacer obras buenas, en virtud de la misericordia que para mí alcanzaste en la cruz” (S. Agustín, Salmo 62).

Anuncios

Los comentarios están cerrados.