Jueves segunda semana de Pascua (7 abril 2016)

De Corazón a corazón: Hech 5,27-33 "Nosotros somos testigos y también el Espíritu Santo que ha dado Dios a quienes le obedecen"); Jn 3,31-36 ("Da el Espíritu sin medida… El que cree en el Hijo tiene vida eterna")

Contemplación, vivencia, misión: Sólo existe un "presente", el de Dios Amor, que no pasa. Nuestro tiempo "presente" (el único que tenemos) es un ensayo para entrar en el "presente" definitivo de Dios. Creer en Jesús, es adherirse personalmente a Él, conocerle amando, vivir en Él, aquí y ahora. Esta fe, que Dios siembra de algún modo en todos los corazones (cfr. GS 22), es la que lleva a la "vida eterna".“El hombre desobedeció a Dios y fue privado de la inmortalidad, pero después alcanzó misericordia y, gracias al Hijo de Dios, recibió la filiación que es propia de éste” (San Ireneo, Adv. Haer. lib.8)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El mismo Espíritu Santo que formó a Jesús en el seno de María, que ha inspirado las Escrituras y que guía a la Iglesia, es quien alienta en todos los corazones (sin excepción) la búsqueda auténtica de la verdad y del bien, que siempre conduce al encuentro con Cristo.

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