Viernes segunda semana de Pascua (8 abril 2019)

De Corazón a corazón: Hech 5,34-42 ("Contentos de sufrir ultrajes por el Nombre"); Jn 6,1-15 ("Cinco panes y dos peces")

Contemplación, vivencia, misión: La alegría de sufrir por Jesús no nace de una gimnasia interna de narcisismo, sino de recibir con gratitud el regalo de compartir su misma vida. Jesús mismo se hizo "pan partido", ya simbolizado en la multiplicación de los panes y de los peces, pero presente especialmente en la Eucaristía. Con él se aprende que "hay más alegría en dar que en recibir" (Hech 20,35). “La vocación crece en la Iglesia. Durante el proceso formativo, los candidatos a las distintas vocaciones necesitan conocer mejor la comunidad eclesial, superando las percepciones limitadas que todos tenemos al principio” (Mensaje vocaciones 2016).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: "Por obra del Espíritu Santo nació él de una Virgen, y por obra del mismo Espíritu Santo fecundó también su Iglesia pura, a fin de que, a través del bautismo, dé a luz una multitud innumerable de hijos de Dios" (San León Magno, Sermón 12). "La Iglesia aprende de María su propia maternidad" (S. Juan Pablo II)

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