Lunes cuarta semana de Pascua (18 abril 2016)

De Corazón a corazón: Hech 11,1-18 ("También a los gentiles les ha dado Dios la conversión que lleva a la vida"); Jn 10,1-10 / 11-18 ("El Buen Pastor da la vida por sus ovejas")

Contemplación, vivencia, misión: El amor del Buen Pastor va más allá de nuestros cálculos y clasificaciones. La nueva “vida” que ofrece es su misma vida divina “en abundancia” (Jn 10,10). Para él, cada persona es un pensamiento de Dios Amor, que nos ha elegido e “injertado” a todos en Cristo para hacernos su “complemento”. Cristo nos “conoce amando”, con el mismo amor con que el Padre le ama a él en el Espíritu Santo. “Entre los agentes pastorales tienen una importancia especial los sacerdotes. A través de su ministerio se hace presente la palabra de Jesús que ha declarado: ‘Yo soy la puerta de las ovejas… Yo soy el buen pastor’ (Jn 10, 7.11)” (Mensaje vocaciones 2016).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Es modelo de apóstoles y pastores en la Iglesia: “Porque lo que su esposo y Hijo Jesucristo había ganado en el monte Calvario derramando su sangre, ella lo guardaba y cuidaba y procuraba de acrecentar como hacienda de sus entrañas … amaba tanto a las ovejas, que, después de haber dado por la vida de ellas la vida de su amantísimo Hijo, diera de muy buena gana su vida propia, si necesidad de ella tuvieran (S. Juan de Ávila, Sermón 70).

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