SAN JUAN DE ÁVILA (10 mayo 2016)

De Corazón a corazón: 1Cor 2,1-7 (“No quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado”); Lc 10,1-9 (“Los envió de dos en dos… donde él había de ir… La mies es mucha, los obreros pocos… orad… no llevéis bolsa”)

Contemplación, vivencia, misión: San Juan de Ávila es una exégesis viva del evangelio, al estilo de San Pablo. Se sabe amado por Él, no puede prescindir de Él, no antepone nada a su amor. La fecundidad de su vida apostólica radica en la sintonía de amor con Cristo: amarle y hacerle amar. “En cruz murió el Señor por las almas; hacienda, honra, fama y a su propia Madre dejó por cumplir con ellas” (Sermón 81). En su epitafio(en Montilla) se resume su vida apostólica: “Segador era… a Cristo di siempre constante cosecha de sus mieses abundante”.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Somos fruto de sus entrañas, bajo la acción del mismo Espíritu Santo que formó a Jesús en ella. “Señora, ponemos nuestras heridas para que las curéis, pues sois enfermera del hospital de la misericordia de Dios, donde los llagados se curan” (Sermón 60). Para el martes semana séptima después de Pascua: Hech 20,17-27 (28) (“Soy prisionero del Espíritu… tened cuidado de la grey… que Dios se adquirió con la sangre de su propio Hijo”); Jn 17,1-11 (“Yo te he glorificado… los que tú me has dado”)

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