Martes semana séptima Tiempo Ordinario (17 mayo 2016)

De Corazón a corazón: Sant 4,1-10 ("¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones?… Humillaos ante el Señor y él os ensalzará"); Mc 9,30-37 ("El Hijo del hombre será entregado… resucitará… Si uno quiere ser el primero, sea el servidor de todos… El que reciba a un niño en mi nombre, a mí me recibid")

Contemplación, vivencia, misión: Todas las guerras y divisiones nacen de un corazón dividido por ambiciones y preferencias, a veces incluso confundiendo la gloria de Dios y el bien de la humanidad, con las ansias de poder y de dominio. La historia humana ha seguido ese itinerario, que parece una cadena irrompible. "Los desequilibrios que fatigan al mundo moderno están conectados con ese otro desequilibrio funda­mental que hunde sus raíces en el corazón humano" (GS 10).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “María, la madre que cuidó a Jesús, ahora cuida con afecto y dolor materno este mundo herido. Así como lloró con el corazón traspasado la muerte de Jesús, ahora se compadece del sufrimiento de los pobres crucificados y de las criaturas de este mundo arrasadas por el poder humano” (Laudato sì, n.241).

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