Viernes semana séptima Tiempo Ordinario (20 mayo 2016, S.Bernardino)

De Corazón a corazón: Sant 5,9-12 ("Proclamamos felices a los que sufrieron con paciencia"); Mc 10,1-12 ("Lo que Dios unió, no lo separe el hombre")

Contemplación, vivencia, misión: La "paciencia" indica siempre una actitud de "esperar" a Cristo, que viene a nuestro encuentro por medio de hermanos y acontecimientos. Pueden ser incluso los obstáculos que provienen de quienes "no saben lo que hacen" (Lc 23,34). La paz nace en el corazón cuando todo se afronta como "copa" preparada por el Padre. Nos toca caminar juntos como peregrinos. La vida matrimonial no se convierte en divorcio declarado o solapado, cuando cada uno busca servir al Señor en los demás, olvidándose de sí mimso. La fecundidad es fruto de la verdadera donación. Cuando reina el amor, Cristo está "en medio" (Mt 18,20).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: La familia que reza unidad, como en el Cenáculo con María (cfr. Hech 1,14), permanece unida en la aventura de la vida. (Las familias) “Como María, son exhortadas a vivir con coraje y serenidad sus desafíos familiares, tristes y entusiasmantes, y a custodiar y meditar en el corazón las maravillas de Dios (cf. Lc 2,19.51)” (Amoris Laetitia, n.30)

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