Sábado semana séptima Tiempo Ordinario (21 mayo, S.Cristóbal Magallanes)

De Corazón a corazón: Sant 5,13-20 (Unción de un enfermo: "Los presbíteros oren sobre él y le unjan con el óleo en el nombre del señor. La oración de la fe salvará al enfermo"); Mc 10,13-16 ("Dejad que los niños vengan a mí… de los que son como ellos es el Reino de los cielos")

Contemplación, vivencia, misión: Los predilectos de Jesús son siempre los pequeños, los pobres, los enfermos y todos cuantos necesiten de su compasión y perdón. Es una predilección que no excluye a nadie, porque todos somos de barro quebradizo. La sanación integral sólo es posible recibiendo a Cristo presente en su Palabra, en su Eucaristía, en los demás sacramentos y en la comunidad donde uno vive. Entonces uno se sabe amado y capacitado para amar. Abriéndose a las necesidades de los demás, desde Cristo, se curan muchas enfermedades reales o imaginarias.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María acompañó durante tres meses a su prima Santa Isabel mientras gestaba a quien sería el Precursor. “En el tesoro del corazón de María están también todos los acontecimientos de cada una de nuestras familias, que ella conserva cuidadosamente. Por eso puede ayudarnos a interpretarlos para reconocer en la historia familiar el mensaje de Dios” (Amoris Laetitia, n.30).

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