Viernes semana octava Tiempo Ordinario (27 mayo 2016)

De Corazón a corazón: 1Pe 4,7-13 (“El amor cubre todos los pecados… Dios sea glorificado en todo por Jesucristo”); Mc 11,11-25 (“Mi casa… de oración para todas las gentes”)

Contemplación, vivencia, misión: La vida humana es expresión de Dios (su “gloria”) cuando es vida donada por amor. Es el único “sacrificio” que Dios quiere, unido a la oblación de Jesús al Padre. El mundo está llamado a ser la “casa” de Dios, donde una familia de hermanos se realiza y construye la historia amando. Los templos sirven de ayuda para hacer realidad este plan salvífico y universal de Dios en Cristo Sacerdote, Víctima y Altar, que nos ha dado el mandato nuevo del amor. La actitud “relacional” con Dios se llama “oración”, que es fuente y expresión de la actitud “relacional” con los hermanos en la “caridad fraterna".

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “La plenitud de los tiempos, de la que habla san Pablo en la Carta a los Gálatas (cfr. 4, 4), se realizó en el momento del «sí» de María, de su adhesión plena a la voluntad de Dios: «He aquí la esclava del Señor» (Lc1, 38)" (Benedicto XVI, 23.5.2012). Cuando María dijo que sí, “germinó la Palabra en su seno” (Papa Francisco, Amoris Laetitia, n.65).

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