CORPUS CHRISTI (29 mayo 2016)

De Corazón a corazón: Gen 14,18-20 (“Mequisedec presentó pan y vino… era sacerdote del Altísimo”); 1Cor 11,23-26 (“Este es mi cuerpo que se da… Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre… Haced esto en memoria mía”); Lc 9,11-17 (“dadles vosotros de comer”)

Contemplación Vivencia Misión: Jesús es el “Sacerdote” nuevo y definitivo, para siempre, porque es Dios hecho hombre (“Mediador”), que se ofrece a sí mismo en oblación (sacrificio), para comunicar una vida nueva a toda la humanidad. Por esta “obediencia” a los planes del Padre, es Sacerdote del amor a Dios y a toda la humanidad, Víctima y Altar. Esta realidad sacrificial la hace presente en la Eucaristía. El sacerdote ministro continúa el encargo del Señor (“haced esto”), transmite lo que ha recibido, hace presente y comunica al mismo Jesús para hacerlo vida propia, construyendo la comunidad como “pan partido” para todos.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María es “Madre del Sumo y Eterno Sacerdote, Reina de los Apóstoles y auxilio de su ministerio” (Presbyterorum Ordinis, n.18). “María es mujer «eucarística » con toda su vida. La Iglesia, tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con este santísimo Misterio” (Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia, n.53).

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