Sábado semana 11ª Tiempo Ordinario (18 junio 2016)

De Corazón a corazón: 2Cro 24,17-25 (“El Señor les envió profetas… pero no les prestaron oídos”); Sal 89,4; Mt 6,24-34 (“Mirad las aves… los lirios… Ya sabe vuestro Padre celestial… buscad primero su reino y su justicia”)

Contemplación, vivencia, misión: Dios sigue hablando al corazón de cada persona y de cada pueblo. Para captar su mensaje de amor eterno y providente, bastaría con “mirar” las flores con un corazón unificado. Nuestros deseos y nuestra escala de valores nos definen como auténticos o como falsos. La historia no se descifra, sino es a la luz del amor, recibido y donado, por Cristo, con él y en él, que es la Palabra definitiva del Padre.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María era portadora de la Palabra, “pan de vida”. “Y aquel tiene a la Virgen, que tiene a su Hijo o lo quiere tener; el que está en gracia le tiene. Y quien gime sus pecados y los confiesa también le tendrá; que no sólo la Virgen es Madre de los justos, mas también abogada para alcanzar perdón al pecador” (S. Juan de Ávila, Sermón 66, n.17).

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