Domingo 13º Tiempo Ordinario (26 junio 2016, S. José María Escrivá)

De Corazón a corazón: 1Re 19,16.19-21 (“Elías echó su manto sobre Eliseo”); Gal 5,1.13-18 (“Nos libertó Cristo… sois conducidos por el Espíritu”); Lc 9,51-62 (“El hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza… Sígueme”)

Contemplación, vivencia, misión: El amor de un corazón unificado y libre en la verdad de la donación, puede cambiar el mundo. Es la libertad que nos ha legado Jesús, fruto del Espíritu de amor. Los dones de Dios no son Dios, sino sólo expresiones de su amor para que lo compartamos con todos los hermanos. La historia de gracia de toda la humanidad, purificada por Jesús, se recibe para custodiarla, purificarla, perfeccionarla y transmitirla como herencia. Esta obra de artesanía sólo es posible compartiendo la vida con Cristo. Dice el Papa Francisco: “Estoy seguro de que el Jubileo de los Jóvenes en Cracovia será uno de los momentos fuertes de este Año Santo” (Mensaje JMJ 2016, n.1)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “Sígueme” es palabra siempre recién salida del Corazón de Cristo, que declara su amor de amistad e invita a compartir su mismo estilo de vida, en un seguimiento familiar “con (María) su Madre” (Jn 2,12).

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