Lunes semana 13ª Tiempo Ordinario (27 junio 2016)

De Corazón a corazón: Am 2,6-10.13-16 (“Os llevé por el desierto cuarenta años… suscité profetas”); Mt 8,18-22 (“Te seguiré, Señor… Tú sígueme”).

Contemplación, vivencia, misión: Nuestro amor es de respuesta a la iniciativa del amor de Dio. Toda la historia humana es una historia de amor divino y humano, ya desde el seno de la propia madre y en el entorno de la propia familia. Todas las cosas son o tendrían que ser mensajeros y “profetas” de este amor, como oferta y como respuesta. “En particular, este Año Santo de la Misericordia es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre” (Papa Francisco JMJ 2016, n.1).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Seguir a Cristo es una opción fundamental que no se improvisa y que compromete toda la existencia. Es posible si se acepta su compañía y su amistad. María dijo el “sí” de totalidad y para siempre, pero también en nombre nuestro.

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