Viernes semana 13ª Tiempo Ordinario (1 julio 2016)

De Corazón a corazón: Am 8,4-6.9-12 (“Escuchad los que pisoteáis al indigente”); Sal 119,2; Mt 9,9-13 (“No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”)

Contemplación, vivencia, misión: La predilección de Jesús por los pobres,  enfermos y pecadores no es exclusivista; todos tenemos un lugar reservado en su Corazón. El ser humano sólo queda destruido cuando margina o rechaza al hermano necesitado. Jesús asume la historia de cada uno y la hace suya. Para él no hay “estropajos”, sino pedazos de sus entrañas. Jesús llamó al publicano Mateo y al perseguidor Saulo, para transformarlos en sus íntimos amigos, por encima de las críticas del momento. Para Jesús, la tolerancia cero es sólo respecto al pecado, nunca respecto a la persona. “En el concepto bíblico de misericordia está incluido lo concreto de un amor que es fiel, gratuito y sabe perdonar” (Papa Francisco, Mensaje JMJ 2016, n.2)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Lo más característico del cristianismo es el perdón y la misericordia. Jesús describe al padre del hijo pródigo, conmoviéndose con “ternura de madre” (Lc 15,20); es la “misericordia” que el Señor puso en el Corazón de María y de la Iglesia.

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