Sábado semana 13 ª Tiempo Ordinario (2 julio 2016)

De Corazón a corazón: Am 9,11-15 (“Yo reconstruiré el resto de mi Pueblo… los plantaré en su tierra”); Mt 9,14-17 (“Cuando se les arrebate el esposo, entonces ayunarán”)

Contemplación, vivencia, misión: El Señor está siempre dispuesto al perdón. Sus palabras son siempre actuales: “mi Pueblo”. Es como cuando Jesús decía: “mi Iglesia”, “mis ovejas”, “mis hermanos”, “mi viña”… El sentido de “desposorio”  (Alianza) cruza toda la historia de salvación. Ningún texto de la Escritura tiene sentido al margen de los latidos del Corazón de Cristo, Esposo y Amigo, que convive y comparte. “En la misericordia siempre está incluido el perdón” (Papa Francisco, JMJ n.2)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El evangelio sigue aconteciendo en nuestra vida. Jesús , como “consorte” (que comparte la misma “suerte”), vive con nosotros las circunstancias de nuestra vida de hoy, porque esas circunstancias son su misma vida. María en las bodas de Caná invita escuchar a Cristo para “compartir” esponsalmente la vida con Él en un camino de bodas.

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