Jueves semana 14ª Tiempo Ordinario (7 julio 2016)

De Corazón a corazón: Os 11,1-4.8-9 (“De Egipto llamé a mi hijo… se enciende toda mi ternura”); Mt 10,7-15 (“Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratuitamente”)

Contemplación, vivencia, misión: La gran “sorpresa” de todos los días, si nos queda todavía el sentido de la “admiración”, consiste en constatar que “todo es gracia” (S. Agustín, Sermón 185). Todo nos habla de un amor de “gratuidad”. Dios nos ama porque él es bueno, sin esperar a que nosotros seamos buenos, pero ayudándonos a que lo seamos. La “gratuidad” forma parte esencial del mensaje de Jesús. Uno aprende a darse (no sólo a dar cosas) cuando se descubre amado por Jesús con un amor de  totalidad. “Sabemos que es el Señor quien nos ha amado primero. Pero sólo seremos de verdad bienaventurados, felices, cuando entremos en la lógica divina del don, del amor gratuito, si descubrimos que Dios nos ha amado infinitamente para hacernos capaces de amar como Él, sin medida” (Papa Francisco, JMJ n.3)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Dios hace salir “su sol”, como signo de su amor para todos. La vida es hermosa y merece ser vivida con gozo, cuando se hace donación a los demás con la misma gratuidad aprendida de Dios Amor. Así lo canta y realiza María en su “Magníficat”, como pauta certera del caminar eclesial.

 

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