Domingo 16º Tiempo Ordinario (17 julio 2016)

De Corazón a corazón: Gen 18,1-10 (Tres ángeles visitan y prometen descendencia a Abraham); Col 1,24-28 (“Completo en mi carne los padecimientos de Cristo”); Lc 10,38-42 (“María – de Betania – ha escogido la mejor parte”)

Contemplación, vivencia, misión: En realidad, la visita más importante que recibimos todos los días es la de Cristo resucitado. Él se invita a sí mismo como en la casa de sus amigos de Betania: Lázaro, Marta y María. A Abraham, los tres ángeles o “enviados” le prometieron fecundidad, que no le ahorraría el dolor y las pruebas de la vida. La solución consiste en asumir que en todas las cosas “completamos” la biografía de Cristo, crucificado y resucitado. Él se apiada de nosotros y nos elige para ser su destello. “¡Sí, la alegría de Dios es perdonar! Aquí tenemos la síntesis de todo el Evangelio” (Papa Francisco, JMJ, n.2)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Es el “misterio” de amor que celebramos en la Eucaristía, especialmente el “domingo”, día del Señor. Esta realidad, de la que los cristianos, si somos auténticos, ya no podemos prescindir, la vivimos en familia, “con María” en el Cenáculo de cada comunidad eclesial (cfr. Hech 1,14)

Los comentarios están cerrados.