Miércoles semana 17ª Tiempo Ordinario (27 julio 2016)

De Corazón a corazón: Jer 15,10.16-21 (“Era para mí tu Palabra gozo de mi corazón”); Mt 13,44-46 (“El Reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo”)

Contemplación, vivencia, misión: Hay que aprender a jugar al “escondite”. Dios es siempre sorprendente y sólo se deja encontrar por quienes se dejan sorprender por él. Quien encuentra un verdadero tesoro, considera todo lo demás como de menos valor. La vida es más hermosa de lo que dicen las noticias; toda persona humana conserva todavía la potencialidad de buscar y encontrar la verdad y el bien. Siempre hay muchas cosas buenas y muchos corazones que viven con el gozo de haber encontrado a Dios Amor presente en la vida ordinaria. “La misericordia no es ‘buenismo’, ni un mero sentimentalismo. Aquí se demuestra la autenticidad de nuestro ser discípulos de Jesús, de nuestra credibilidad como cristianos en el mundo de hoy” (Papa Francisco, JMJ, n.3).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Las personas y las cosas esconden siempre la posibilidad de rehacerse, gracias a Jesús que, al nacer de María, se hace compañero de camino con todos y con cada uno. En Belén y en brazos de ella, esperó a los pobres y a los de lejanas tierras; y ahora espera a todos en los brazos y corazón misericordioso de la Iglesia.

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