Viernes semana 20ª Tiempo Ordinario (19 agosto, S. Juan Eudes)

De Corazón a corazón: Ez 37,1-14 (Los huesos secos: “Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis”); Mt 22,34-40 (“Amarás al Señor con todo tu corazón… amarás a tu prójimo como a ti mismo”)

Contemplación, vivencia, misión: Los santos han sabido entrar en el corazón de la Escritura, desde el corazón de María. Su secreto consiste en creer en el amor que Dios nos tiene. Entonces, hasta las hojas secas nos hablan de una historia de amor eterno, que reclama y hace posible nuestra respuesta. La persona y la comunidad humana o se realizan amando o se destruyen. Amor es darse gratuitamente, también y especialmente en los pequeños servicios, porque nada es pequeño si se hace con ese amor verdadero. “No podemos olvidar que «la misericordia no es sólo el obrar del Padre, sino que ella se convierte en el criterio para saber quiénes son realmente sus verdaderos hijos. Así entonces, estamos llamados a vivir de misericordia, porque a nosotros en primer lugar se nos ha aplicado misericordia» (Amoris Laetitia, n.310, cita MV 10).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El modelo de este amor de totalidad  y quien lo hace posible es el mismo Jesús, cuyo corazón se formó en el seno de María. Y “su Corazón está en el tuyo” (S.  Juan Eudes).

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