Sábado semana 21ª Tiempo Ordinario (27 agosto, Sta Mónica)

De Corazón a corazón: 1Cor 1,26-31 (“Dios ha escogido lo débil del mundo para confundir lo fuerte”); Mt 25,14-30 (“En lo poco has sido fiel, entra en el gozo de tu Señor”)

Contemplación, vivencia, misión: Quien busca la verdad, busca a Cristo. A Cristo se le encuentra escondido en lo más hondo del corazón. Allí se entra “en silencio” humilde de donación. “Nos has hecho, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta encontrarte a ti” (S. Agustín). Dios Amor nos espera en la pequeñez de nuestra propia realidad. Las cosas pequeñas son maravillosas cuando se convierten en donación. “Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio” (Amoris Laetitia, n.311)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Cuando uno se sabe perdonado y amado por Cristo, se siente capacitado para amarle y hacerle amar. Dios pide sólo la “pequeñez” de nuestro “todo”. María dijo su “sí” de totalidad y cantó su “Magníficat” desde su “pequeñez” (Lc 1,48).

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