Sábado semana 22ª Tiempo Ordinario (3 septiembre, S. Gregorio Magno)

De Corazón a corazón: 1Cor 4,6-15 (“Hemos venido a ser el desecho de todos… os he engendrado en Cristo Jesús”); Lc 6,1-5 (“El Hijo del hombre es también Señor del sábado”)

Contemplación, vivencia, misión: Para San Pablo, valía la pena haber pasado tantos sinsabores en el trabajo apostólico. Lo importante es haber gastado y dado la vida por hacer conocer y amar a Cristo. Quien ama de verdad, no sólo intenta cumplir con gozo todas las normas de convivencia, sino que va más allá y afronta la vida con audacia para transformarla siempre en nuevas posibilidades de darse y de hacer el bien. “Siervo de los siervos de Dios” es el título que los Papas se han aplicado desde San Gregorio Magno (590-604). Con el servicio humilde, se vive la misericordia, que “es fuente de alegría, de serenidad y de paz” (Misericordiae Vultus n.2)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Los que se aman se comprenden con un cruce de miradas. Desde la cruz, Jesús “miró” con amor a su Madre y también al discípulo amado que había tenido sus defectos (cfr. Jn 19,26). Con esta mirada de misericordia, es posible para la Iglesia emprender una “vida escondida con Cristo en Dios” (Col 3,3).

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