Lunes semana 23ª Tiempo Ordinario (5 septiembre 2016)

De Corazón a corazón: 1Cor 5,1-8 (“Purificaos de la levadura vieja… Cristo ha sido inmolado”); Lc 6,6-11 (“Extiende tu mano… quedó restablecida”)

Contemplación, vivencia, misión: La fe cristiana es “adhesión” personal a Cristo resucitado, aceptando su mensaje en el corazón. Es, pues, encuentro y amistad que da sentido a la vida. Hay que quitar “la levadura vieja” de nuestras tonteras, tanto de rigidez como de laxismo. Si Cristo ha dado la vida por todos, entonces nuestra existencia debe y puede hacerse donación con él y él. “Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida” (Misericordiae Vultus n.2)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El Señor sólo nos pide el gesto sencillo de “extender la mano”, o mejor las dos, para recibir, para asimilar y para compartir su salvación. María sigue compartiendo con ternura maternal y a manos llenas todo lo que recibió como Madre de Jesús y nuestra.

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