Sábado semana 25ª Tiempo Ord. (24 septiembre, Virgen de la Merced)

De Corazón a corazón: Ecle 11,9-12,8 (“Vete por donde te lleve el corazón… acuérdate de tu Creador”) Lc 9,43-45 (“El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres… Ellos no lo comprendían”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús se llama “Hijo del hombre” porque es Dios hecho hombre, que ha querido correr nuestra misma suerte  histórica para compartirla con nosotros y transformarla amando. Su amor es en la verdad de la donación, hasta dar la vida para luego resucitar y hacernos partícipes de su mismo triunfo. Todo amor que no se inspira en el suyo, es caricatura y opresión camuflada. «La Iglesia Católica… quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad» (S. Juan XXIII, citado en MV n.4)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El “corazón”, aún en medio de nubarrones, busca siempre la verdad y el bien, cuya fuente está en Dios Amor. “El corazón habla al corazón” (Bto. J.H. Newman). María recibía la Palabra de Dios con el corazón abierto y esponjado.

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