Martes semana 26ª Tiempo Ordinario (27 septiembre, S.Vicente de Paúl)

De Corazón a corazón: Job 3,13.11-17.20-23 (“¿Para qué dar a luz un desdichado?”); Lc 9,51-56 (“Entraron en un pueblo de samaritanos… No le recibieron”)

Contemplación, vivencia, misión: Las “lamentaciones” de Job son un eco de la historia humana. Todo es oscuro cuando no se deja entrar a Jesús en el corazón. Hasta los discípulos cayeron en la trampa de la amargura, cuando pidieron a Jesús que castigara a quienes no le dieron hospedaje. Pero la historia de cada uno puede cambiarse en “biografía” de Jesús, que es “nuestra paz” (Ef 2,14) y fuente de gozo para todos. “No es casual que el pueblo de Israel haya querido integrar este Salmo (‘eterna es su misericordia’), el grande hallel como es conocido, en las fiestas litúrgicas más importantes. Antes de la Pasión Jesús oró con este Salmo de la misericordia” (Misericordiaae Vultus, n.7)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Todos los días tienen aurora y atardecer. Para quien vive en sintonía con el Corazón de Cristo, nunca se pone el “sol”. María sigue siendo “la mujer vestida de sol” (Apo 12,1), transformada en aurora de Jesús.

Los comentarios están cerrados.